C/ Luis del Valle 7 50005 Zaragoza (ESPAÑA) T. +34 976 402 622 f. +34 976 402 623 El mercado de detectores de gases industriales está experimentando un continuo crecimiento debido principalmente a la progresiva aparición de leyes que exigen controles más estrictos, por otra parte, la mejora en el diseño de los propios detectores ha permitido no sólo una reducción en sus costes sino también un incremento de sus aplicaciones. Definiremos un “detector de gas” como un elemento que  sufre  un  cambio físico o químico, reversible, en  presencia de  un gas, para dar una señal (normalmente eléctrica) que es sesnsible de ser transmitida, mostrada o utilizada para activar alarmas y controles. La conductividad térmica determina la concentración de un gas conocido en una mezcla de dos gases. Es particularmente útil para medidas que afectan a gases de alta conductividad térmica o gases de tipo inerte (argón, helio, etc.). Básicamente su principio de funcionamiento consiste en la disposición de al menos dos filamentos con propiedades conductoras y térmicas (“termistores”), formando parte de un “puente de Wheastone”. Cada filamento se ubica en una célula independiente y el conjunto está a una temperatura definida. En la célula de referencia  se encierra una cantidad determinada de un gas estándar (aire, por ejemplo). En la célula de medida penetra el gas a detectar. Su conductividad térmica, diferente de la del gas de referencia, hace que la temperatura del filamento se altere y, en consecuencia, se desequilibre el circuito “puente de Wheastone”. Las ventajas del detector de conductividad térmica son su  simplicidad, su amplio rango dinámico lineal, su respuesta  universal tanto a especies orgánicas como a inorgánicas, y su  carácter no destructivo El detector de captura de electrones se basa en un electrón del  gas emisor que provoca la ionización del gas portador (con  frecuencia se trata de nitrógeno) y la producción de una ráfaga  de electrones. De este proceso de ionización, en ausencia de  especies orgánicas, resulta una corriente constante entre un par  de electrodos. Sin embargo, la corriente disminuye en presencia de moléculas orgánicas que tiendan a capturar los electrones.  La respuesta es poco lineal, a no ser que el potencial a través del detector se aplique en forma de impulsos. El  detector  de   captura de electrones es de respuesta selectiva, siendo  muy sensible a las moléculas que contienen grupos funcionales  electronegativos tales como halógenos, peróxidos, quinonas, y  grupos nitro; en cambio, no es sensible a grupos funcionales  como aminas, alcoholes e hidrocarburos. Los detectores de  captura de electrones son altamente sensibles y tienen la ventaja de no alterar la muestra de manera significativa  En cromatografía de gases, un detector ideal tiene las siguientes características: 1. Adecuada sensibilidad. Lo que constituye una adecuada  sensibilidad no se puede evaluar de forma cuantitativa.  2.  Buena estabilidad y reproducibilidad. 3. Una respuesta lineal para los analitos que se extienda a varios órdenes de magnitud. 4. Un tiempo de respuesta corto que lo haga independiente del caudal. 5. Alta fiabilidad y manejo sencillo. Hasta el punto de estar a  prueba de la impericia de operadores inexpertos. 6. Respuesta  semejante para todos los analitos, o por el contrario, una respuesta selectiva y altamente predecible para una o más clases de analitos. 7. No destructivo de la muestra